Tener un motor parece sinónimo de velocidad. A tope… sí pero no.

Uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos en la industria de las bicicletas eléctricas es el propio desconocimiento que tienen los fabricantes de lo que es una bici eléctrica. Si bien es cierto que toda bicicleta con motor eléctrico es una «e-bike», solo algunas con pedaleo asistido (o Pedelec como se les conoce) pueden considerarse aún «bicicletas».

En el mercado hay «bicis» que ofrecen motores de más de 250W y velocidades de asistencia eléctrica superiores a 25 Km/h. Sin duda con motores de 500W o de 3Kw como el del vídeo que se muestra abajo parecen mucho más divertidas y vigorosas. Pero lo son porque sencillamente ya no son bicis. Técnicamente son ciclomotores.

La normativa vigente determina que las bicicletas eléctricas deben tener una limitación de asistencia hasta los 25 Km/h y 250W para ser considerados vehículos L1 de acuerdo a lo que marca la Directiva Europea 2002/24/EC.

Por eso cuando decimos que sólo algunas Pedelec pueden considerarse «bicicletas», es porque de acuerdo con la normativa europea las bicicletas eléctricas que no cumplan con los mencionados requisitos son, sencillamente, ciclomotores. Y da igual que para activar el motor el ciclista tenga que dar pedales.

Pero esto ¿en qué cambia las cosas? Pues si el propietario de una de estas «bicicletas» es consciente de todo esto, se supone que sabe lo que esta condición conlleva. Y si no lo sabe debería enterarse que, como mínimo, debe completar los requisitos que todo ciclomotor debe cumplir para circular (matrícula, seguro, luces, ITV, casco…), salvo que sea para utilizarla como el tío del vídeo: en un circuito cerrado. Pero vamos, no creemos que mole mucho estar en Jarama o en Cheste dando vueltas con una bici…

A día de hoy salir a la calle (o al monte) con una «bici » que supere los límites mencionados supone el riesgo de denuncia por parte de la Benemérita, la Ertzaintza, los Mossos o la autoridad que corresponda por circular con un vehículo no homologado. Y esto, como sabéis, acarrea recetas de cientos o miles de euros.

A partir del 1 de enero de 2017 entra en vigor la Regulación (UE) No 168/2013 del Parlamento y el Consejo Europeo de 15 de enero de 2013 la cual define los distintos tipos de e-bikes y sus correspondientes características. Sólo quedará esperar que la legislación española ofrezca sus propias definiciones y requisitos.